miércoles, 15 de febrero de 2012
La Plaza San Martín de toda la vida
Bueno, otra vez posteo aquí en esta Guía de lugares gay de Lima Perú y ahora me toca escribir sobre la plaza San Martín. Pero no la de ahora ni la de ayer aunque hay algo que decir. Hace años, 10 años aproximadamente, había lo que ahora no hay mucho: ruedos. Los ruedos eran grupos de personas que se reunían a ver algún espectáculo callejero. De ahí salieron los comicos ambulantes. Cuantas veces vi a Tripita o a Kike Suero en sus inicios haciendo reir a todos los que ahí estaban (e inclusive ellos sabían qué tipo de gente iba a sus ruedos), eran muy cómicos pero no era de eso de lo que escribiremos ahora. Además, no olvidar a los pseudo políticos que también hacían ruedos para hablar o criticar al gobierno de turno como un hecho deportivo donde el que hablaba más fuerte era el que tenía la razón. Obviamente, los expectadores, en su mayoría, no iban para ver a los políticos sino para ver qué "argumento sólido y duro" podían coger entre la multitud. Sea de tarde o noche (mejor todavía) los ruedos eran excelentes lugares para hacer algún "contacto". Cuantas veces hice punto ahí, no me acuerdo pero no era el único. Muchos disque héteros les gustaba que le cogieran el "argumento" para luego quedar e irse a algún hotel de 5 soles la media hora, jabón de pepa y tu pedazo de papel higiénico (obvio, no marca Suave). Ya hablaré de ese tipo de hoteles. En fin, antes de que vengan los cachaquitos (fenómeno sociocultural de hace 5 años con La Jarrita) a los ruedos iban los desempleados, los que transitaban, los estudiantes y todo gay que quería un contacto para hacer algo. Y era efectivo. Habían varias "parejas" tocándose o punteándose mientras que el que hablaba hablaba y hablaba de incoherencias que a ti no te importaban un pepino porque te estabas levantando al punto del día o de la noche. Eso de los ruedos era uno, lo otro eran los portales de la Plaza. Ahí he visto que la gente hacer felatio, penetraba y se tocaba a partir de las 12 pm hasta la madrugada. Era un paraiso gay por que se podía encontrar puntos a cualquier hora del día. Obvio, antes del alcalde Andrade. Además de los carros que te tazaban para ver a quién levantarse. Pues sí, vi a varios autos levantarse a los chibolos o fletes de esos tiempos. Aún, cuando paso en la actualidad, veo a alguno de esa época, obviamente su juvenil rostro se quedó en el tiempo pero aún camina por los lares que le dieron para su menú del día o de dos días quizá. Cierta noche, cuando vivía por el Centro de Lima, me dieron las ganas de caminar a las 4 am por la Plaza y vi como los patas que estaban parados ahí se comían a las loquitas entre las rendijas de las columnas de los portales y en la madrugada a los chibolos dejarse hacerse un "mameluco" en plena Plaza a las 6 am con el ingreso del alba y los pocos obreros que caminaban corriendo para llegar temprano a su trabajo. Y es que lo gay no se le quita a San Martín (la Plaza digo). Ahora, nuevos fletes han cambiado el panorama con nuevos peinados, ropa y modales, los ruedos ya son son tan comunes (antes se armaban como 6 dentro de la plaza y como para elejir) y lo militar incipiente ha tomado la plaza; los cachacos del ejercito pululan por las veredas y el centro de la Plaza entregando hasta su militarísimo trasero por veinte soles. Los gays viejos, que seguro vieron la gloria de los ruedos, ahora van a buscar a esos jovenes que no nacían cuando ellos circundaban escuchando los chistes o las chacharas políticas. Ahora, en nuestra Guía de los lugares gay de Lima Peru, escribir de los ruedos, los portales y los puntos es rememorar todo lo que en ese circuíto (Plaza San Martín-Cine Colón) había para el beneplacito y la satisfacción de los que por ahí, que sabemos lo que queremos, nos gusta.
miércoles, 8 de febrero de 2012
Los baños de la Vìa Expresa
Pero en esta Guia de los lugares gay de Lima-Perú quién, que no tenga menos de 4 decenios recordará los baños de la Via Expresa. Antes del Metropolitano y de muchas otras cosas más, por los 90, la Municipalidad colocó unos baños (urinarios) en todos los paraderos a lo largo de la Via Expresa, bueno sólo eran baños para hombres, los de mujeres brillaban por su ausencia. Estos baños remitian la necesidad de miccionar de los transeuntes varones que viajaban en todas las lineas que cruzaban a diario la Via Expresa. La idea era buena (y machista por cierto) pero obviamente un sector de la población masculina lo aprovechó para algo más de lo que no estaban diseñados esos "disque urinarios". Los puntos o ligues de los gays era un reinado total. Cuantas veces los patas se quedaban minutos de minutos (por no decir 30 min o más para los mas osados) en los baños "orinando" largamente mientras miraban los apendices de los meones de turno. Y es que la gente no orinaba, eyaculaba. Esos baños eran para satisfacer el placer y no la necesidad de orinar. Agarradas de turno alguno que otro felatio y en la noche, bueno muy de noche la cosa cambiaba. Pude ver algunas veces algunas acrobacias en esos lugares reducidos. Obviamente los ladrones también iba aprovechándose de los lascivos gays que se aventuraban en los baños más peligrosos como México o Primavera. De todas maneras, si buscaban algo de acción, ahí había y mucha y toda la mañana, inclusive se conocian a personas con quien poder tener sexo, obviamente en otro lugar. Ese era un punto de ligue y cuántos héteros habrán encontrado su gusto por los gays dejando que les miraran el pene mientras orinabn una eternidad. Tiempos aquellos de esta Guia de los lugares gay de Lima-Perú donde, por dos años creo, si querìas algo de paso, sólo mastrubarte o disfrutar el gusto voyerista de ver miembros, ahí estaba el sitio y tenias varios en varios paraderos. Bueno, los baños lo removieron y nunca volvieron a colocarlos, seguro el reportaje que se emitió sobre las rarezas de la Vía Expresa contribuyó a ello.
lunes, 6 de febrero de 2012
El Cine Tauro de toda la vida
En nuestra Guia de lugares gays de Lima-Perú, hablaremos de un cine que rescataba los que eran los cines heteros para los gay. Y es que es el último que la Muniipalidad o las congregaciones religiosas lo han cerrado. Habían varios en los 90, aparte del Cine Colón como el Ritz, el Balta, el Colmena, el Grau, el Omnia y tantos otros donde uno podia hacer perradas y media y al salir Pucha, la gente pensaba que al entrar eras un morboso pero morboso hétero ya que esos cines sólo se visonaba porno hétero, pero, dime la verdad, alguna vez te viste toda la pelicula porno hetero sí eras un gay buscando a patas que digan lo que digan, eran también gays que buscaban otros hombres. Bueno, de todos el único que aún quedaba, batallando hasta hace poco el cierre de la municipalidad (Actualización: ya no está cerrado sino que en toda su gloria sigue abierto aguantando esperpénticamente el paso de los años), era el cine Tauro. Hace unos meses fui a visitarlo sólo para recordar mis viejos tiempos de morboso voyerista y ahí vi las remicencias de lo que eran los noventas en los cines heteros donde la mayoría de clientes eran gays. Què ironía no. Bueno pues, lo primero que hice al entrar fue comprar el boleto más barato por que sabía que ahí estaría la acción, como para documentarme pues, fui al baño y nada, los pocos parroquianos que había no hacian nada y me miraban con cara de cólera. Pucha, hay que ser bien jovencito o bien marica para que te hagan caso me dije. Al entrar por las puertas forradas con cuerina rota y motrando el dulopio, a diafanidad se apodera de ti. Ahh recuerdo el Colón ahi tus pupilas se demoraban en acostumbrarse a la oscuridad y tenias que caminar a tientas y sentarte al toque, no vaya a ser que parado y ciego seas un blanco fácil de los amigos de lo ajeno que ahí abundaban. Pero no aquí en el Tauro. ahí todo es claro, un clásico y republicano cine muy grande y en un lugar muy peligroso. Las loquitas viejas (ochenteras también me imagino) y algunas chibolitas caminaban muy orondas en toda su extensión. Las costumbres no se han perdido me dije. Algunos se sentaban y masturbaban o hacian felatios a los disques héteros. Pero para ser franco, no había mucha gente. Cómo se sustentarán los dueños del cine. Porque al final ellos sabían lo que pasa ahí y se hacían de la vista muyyy gorda para poder sacar para el té. En fin, si es verdad que hay algo de lo que había antes pero sólo la mitad. Bueno, que se puede hacer pues si antaño los cines pornos eran el unicó lugar para tener sexo desenfrenado y ahora, en la cuasi liberal Lima, los videos se han proliferado y ahora hay mas oferta para los gays. Bueno, sólo quedanan los rezagos de las ansias del deseo por sexo en la disque oscuridad iluminada por vulvas, clitorios y senos y además sonorizada por algunos gemidos femenino en otro idioma que nunca entenderá la gente que va por el sólo hecho de satisfacer sus más urgentes necesidades sin la necesidad de ver ese ecran desvencijado y mas bien esuchar a los gays que caminan y dicen a voz baja " te la chupo" para el deleite de la teleplatea. Ahhh esta Guía para lugares gays de Lima - Perú se esta volviendo muy rememorativa.
jueves, 2 de febrero de 2012
Ecos del Cine Colón
Ufff, quién no recuerda alguna vez el Cine Colón. En esta Guía de Lugares Gay de Lima Perú recordamos ese local ahora cerrado no sé por cuanto tiempo. Al inicio de la década pasada fue un reverendo antro de sexo y perdición. Cuantas veces habré ido a galería (tercer piso) y visto cuanto deseo irrefrenable había. Jóvenes, muy maduros, hombres de saco y corbata, adolecentes, loquitas, drogadictos, de todo como en botica, aunque las mujeres brillaban por su ausencia. Todos esperaban en los baños para empezar su recorrido por las butacas enmohecidas y malolientes. Parados al final de los asientos, al fondo donde la oscuridad era profunda y negra, donde para poder ver tenías que esperar 5 minutos a que tus ojos se habituaran a la negrura de la sala y tu mente 15 min para poder digerir las cosas que tus ojos veían, ahí estaba la verdadera acción que tus más alocados sueños podían producir. Escuché ahí por primera vez la palabra "servicio" dicho como broma por los parroquianos más desenfadados y al final como norma por las travestis. Todos, loquitas y no loquitas tenían sexo o miraban tenerlo en las butacas. El sexo oral era el rey del cine y los preservativos no eran muy comunes, lamentablemente. Me supongo que muchos se contagiaron de diferentes enfermedades venereas, y ni que decir del SIDA. Pero el mejor (o peor) expectaculo era en el del fondo de las butacas. Vi cosas que nunca pensé verlas y hasta ahora no las he visto. Ancianos teniendo sexo usando para ello algún artilugio donde colocaban su miembro, hombres de presencia muy respetuosa que llevaban una mochila donde se quitaban la corbata y lo reemplazaban con alguna prenda femenina para luego quedar sentados ya realizados y gozar de su sola transformación en la oscuridad. Sexo con la ropa puesta y personas caminando desnudos por todas las butacas. Ahí se realizaban todos como lo que querían ser en lo más profundo de su ser. Los baños eran otra historia. Sólo habían dos y ambos siempre ocupados teniendo sexo de a tres. Había siempre un grupito que conversaba en la entrada de los baños como haciendo guardia y turnando los "servicios higiénicos" que de higiénicos no tenían nada. Recuerdo que para entrar al cine había que pagar 4 soles y subir una escalera inmensa y estrecha. Se me hacía larga subirla y la ansiedad se apoderaba de mí al saber lo vendría pronto. Y es que joven yo, con ganas de satisfacer mis ímpetus voyeristas de todo lo que podía ver me aventuraba a esos lugares, hacía amigos con ellos y hasta participé en alguna que otra sesión, siempre cuidándome, cosa no muy común. La real acción siempre era ahí. Supe que también en platea (donde la entrada costaba 5.50) había algo pero lo más morboso estaba donde caen todos lo que por poco piden más. Ahora, sólo me he encontrado con uno de los tantos que conocí y me cuenta que varios murieron en nombre del sexo al paso y la realización de sus más caros (y al final les salieron caros) gustos sexuales. Ahora el cine ya tiene como más de 5 años cerrado y me imaguino que las personas lo ven tan hermoso por fuera, monumento arquitectónico y lugar histórico para los limeños no saben el temblor que había adentro y que la estructura clásica romántica del cine envolvía un submundo de sexo, arrechura y pasiones y los límites se cruzaban a diario todo por el gusto al placer sin medir, tan sólo placer por el puro gusto del placer, hedonismo puro y churrigeresco.
Pero, aún, gracias a esta Guía de Lugares Gay de Lima Perú , vívidos en mi mente están los espacios negruscos donde los parroquianos iban a satisfacer sus necesidades esperando que este espacio ocultara, como bien lo hizo por mucho tiempo, sus deseos y anhelos más bizarros que en bombre de líbido gay se podía tener.
Pero, aún, gracias a esta Guía de Lugares Gay de Lima Perú , vívidos en mi mente están los espacios negruscos donde los parroquianos iban a satisfacer sus necesidades esperando que este espacio ocultara, como bien lo hizo por mucho tiempo, sus deseos y anhelos más bizarros que en bombre de líbido gay se podía tener.
lunes, 30 de enero de 2012
Una nueva Guia de los lugares Gay de Lima
Bueno, siempre me ha pasado que a veces quiero saber si hay algún lugar donde pueda conocer a otros gays, cines, saunas, bares, hoteles, discotecas, plazas, playas, karaokes, cabinas de internet, videos, cabarets, baños de algunos centros comerciales, comunidades, pucha, que más, no lo sé. Me gusta el sexo, claro sexo seguro, y he caminado por todos esos lugares, aunque la verdad, tanto caminar y no saber a donde ir y que otros patas no lo sepan me han inspirado en escribir este blog ya que las Guias de Lugares Gay de Lima Perú de otras paginas siempre estan desfazadas. Espero que esta guía les sirva de mucho y de paso me gano algo con Google Blooger. Jejejeje. Abrazos.
Joaquín
Joaquín
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